Antonio Martín Cabañas gestionó con su hermano José una de las empresas señeras de Zamora, tierra que amaba profundamente, fundada por su padre, Antonio Martín Cañivano.
Gran impulsor de la cofradía del Cristo de Valderrey, era en la actualidad el número uno de la cofradía de la Virgen de La Concha.
A primera hora de esta tarde ha fallecido en su Zamora del alma Antonio Martín Cabañas, Antonio Cañivano, quien con su hermano José, Pepe, gestionasen una de las empresas constructoras más sólidas de la provincia, fundada por su padre.
Empresario, padre, esposo, abuelo, Antonio supo fundar también con Carmina, su mujer, ya fallecida, una familia que continuó con la empresa y a la que le inculcó su inmenso amor por Zamora y por sus tradiciones, en especial por su querida cofradía del Cristo de Valderrey, que tanto impulsó, como la de la Virgen de La Concha, de la que era en la actualidad el número uno, por lo que fue homenajeado por la hermandad.
Padre de Antonio Martín Alén, expresidente de la Junta pro Semana Santa y presidente de la Hermandad de Penitencia, con Antonio Martín Cabañas se va una generación de hombres que hizo del trabajo y la honradez su forma de vida y que luchó por despertar a Zamora de su eterno letargo. Hombres de hacer el bien sin anunciarse, de realizar obras solidarias sin que su mano derecha supiese lo que hacía la izquierda, como lo siguieron haciendo sus hijos y herederos, Toño y Cani.
Son muchos los recuerdos que nos deja, muchas vivencias y mucho el cariño dado y recibido. Con ese amor nos quedamos en la hora de la despedida en este tiempo tan difícil sin abrazos ni besos.
Te echaremos de menos. Vuela con los tuyos, con Carmina, con Pepe, con José Miguel, con Toñi. Con los tuyos. Te están esperando en una mesa junto a la ermita del Cristico, seguro.
Gracias por tu vida, por tu ejemplo, por el amor generoso y callado a nuestra tierra, tu cuna, tu sábana ya para siempre.
Descansa en paz, querido Antonio.
(Con todo mi amor a Toño, Visi y Ana, a todos los que le hemos amado)






