La hostelería toresana ha sufrido un nuevo golpe con la repentina muerte de Alberto Cuevas Gil-Negrete, propietario del Bar Montecarlo, quien fallecía el pasado domingo a los 53 años de edad.
La misa de funeral en solitario y posterior inhumación en el cementerio municipal de Toro se efectuaron en el día de ayer.
Hostelería en Zamora se suma al dolor de su madre, hermana, sobrinos y demás familia y amigos en unos días especialmente duros en los que es imposible acompañarlos físicamente, cómo sería el deseo del pueblo toreasano.
Descansa en paz, Alberto.




